Agosto 17, 2007
Dolor compartido
Que sencillo y mágico es alegrar el corazón que añora.
Aquel que perdura inflexible a lo largo del tiempo
adormecido bajo el influjo del amor
pero que así mismo, derrocha energía,
fuerza luchando contra su propia desesperación.
Una gota de rocío, una pizca de luz y comienza a latir
batiendo sin cesar las alas de su propio despertar.
Que sencillo es aferrarse de la mano de nuestra propia necesidad de amar.
Y en el caminar por derroteros efímeros de una vida acomodada
soñar,… una vez mas, con aquello perdido.
Desde la ilusión de un nuevo despertar, desde el amanecer
de noche oscura que agarrota nuestros sueños
fabricamos armónica pasión bajo la sombra de la esperanza
hacia la felicidad pura y llana que proporciona el amor.
Tomo tu mano,…esa que me ofreces mezclando entre si nuestras experiencias
temor y miedos,… en la plenitud de una mera motivación simbólica
arropados por un conjunto de vivencias comunes y perpetuas
que nos incitan a la compasión mutua.
Y es que es pura necesidad de compartir.
buscando en ello, palabras sosegadas y mágicas
en la penumbra de nuestro mas recóndito deseo
por encontrar la paz de un corazón que sufre
y como el nuestro busca amar.
Unamos nuestras manos, deseos, sensaciones
experimentemos juntos la dureza del dolor
pues compartido,…la carga es menor…
criado por Adrián
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