Frente a frente del espejo En mi rostro se reflejan mil caminos... Unos largos y empedrados Y otros de solidó destino todos tienen escrito, un fin trazado Mis hechos y mis palabras Los conducen a un sin fin de laberintos. Que me hacen caminar una vez y otra Por un mismo sitio. Me pregunto cuales fueron mis pisadas Esas pisadas que llevan el sendero ya trazado En la boca, un beso dado Y en el pecho un dolor guardado Que se me hace un laberinto Cuanto duelen los recuerdos Son los hechos, De los días vividos ¡¡ Esos recuerdos¡¡ Que como llagas nos trasportan al pasado en una soledad sin mas palabras que el frio silencio Estamos en un lugar y pensamos en otro lugar Y pausadamente vivimos Sin más acciones. Que el caminar diario Tanto amor me dio la vida Tanta paz me ofrecieron mis amistades Y hoy mis manos vacías Buscan un regreso Mientras a mi interior le pregunto Y ahora que me queda, nada, Y en el silencio, callo, no exijo, solo vivo Pero estoy viviendo una vida que no comprendo Y en vano intento cantar reír y vestirme de alegría... Y con ello librar en mis noches Esas largas horas de insomnio y en mi alma hay un reclamo a la vida Que corre por mis venas como sangre enfurecida Y me reclama, que me apresure que se me escapa Entre sollozos la vida que acelere y recupere la alegría perdida.