Marzo 29, 2007
Ser más feliz
Cuando puedes alegrarte de una flor, de una sonrisa, del juego de un niño, entonces eres más rico y más feliz que un millonario que tiene todo lo que pueda soñar.
Pero él ya no puede alegrarse de nada, ya que su propia riqueza le ha encadenado.
La posesión no enriquece; la alegría, sí.
Jamás la felicidad llega por giro a la cuenta corriente.
Puedes comprar la distracción y el aprovechamiento del tiempo libre, pero lo que no puedes comprar es un corazón contento y libre, capaz de regalarte alegría por las cosas que ya tienes.
Eso no puedes comprarlo, jamás y en ninguna parte.
¡Es impagable!
Ése es el gran dogma de la publicidad: con dinero se puede comprar todo.
Con dinero, puedes comprarte una casa bonita, pero lo que no puedes comprarte es calor humano ni amabilidad.
Con dinero, puedes comprarte una cama blanda, pero sueño, no.
Con dinero, puedes comprar influencias, pero ninguna amistad.
Con dinero, se abren todas las puertas para ti, salvo la puerta del corazón.
criado por Adrián
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